La historia de FORASTERA
En el invierno de 2012, Sven se rompió el tobillo. Esto le impidió cumplir con sus tareas como cofundador de la microcervecería berlinesa Hops & Barley, pero, en realidad, no podría haberse roto la pierna en mejor momento.
Era Navidad, el espíritu de consumo estaba en el aire; hacía un frío glacial y todo el mundo se escondía en casa. Estos pequeños factores – y el hecho de que Marta estaba fuera y no podía decir "no" – convencieron a Sven de regalarse un kit de elaboración casera.
Creyendo que solo se aprende haciendo, Sven descubrió el proceso paso a paso y se emocionó al ver que tenía talento para ello. Con gran ánimo siguió perfeccionando su proceso, aprendiendo trucos nuevos con cada lote. Pronto construyó una línea de cervezas que sería el punto de partida de FORASTERA.